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Los resultados de nuestra encuesta reflejan qué ayuda y qué hace daño a la productividad

Los resultados de nuestra encuesta reflejan qué ayuda y qué hace daño a la productividad

Los empleados quieren ser productivos... y el 61 % de las personas nos informó que cree que lo es.

Sin embargo, numerosas investigaciones demuestran que, en líneas generales, no somos productivos. Un estudio de Gallup halló que solo el 33 % de los empleados está involucrado con su trabajo, y mientras que el 64 % de los empleados se niega a aceptar que las tareas múltiples dañen su eficiencia laboral, se ha probado que estas disminuyen la productividad hasta en un 40 %.

De modo que, cuando las personas creen que son productivas (cuando en realidad no lo son), terminan por no poder cumplir lo que se propusieron. ¿Qué pueden hacer los empleados para mejorar su capacidad de trabajo?

Para averiguarlo, les preguntamos a 485 empleados en SurveyMonkey Audience sobre su productividad y los factores que la elevan o disminuyen. Estos fueron nuestros hallazgos:

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Enfocarse en las actividades adecuadas

Las personas hacen de todo con la esperanza de mejorar su productividad... sin que necesariamente obtengan los mejores resultados. Por ejemplo, casi un tercio de los profesionales comen un bocadillo para ser más productivos (32 %), pero menos del 3 % están dispuestos a afirmar que eso es lo que más les ayuda en la productividad.

En vez de caer en la costumbre, enfócate en las conductas comprobadas que mejoran la eficiencia laboral. Estas son algunas como ayuda para comenzar:

  1. Haz listas de tareas. Más del 20 % de los empleados las citan como el factor que más contribuye a su productividad; así que seguramente también serán útiles para ti. Las listas de tareas garantizan que no se nos olvide ninguna y ayudan a priorizar las correctas.
  2.  Escucha música. ¿La música clásica te ayuda a relajarte? ¿La música electrónica te ayuda a rendir al máximo? A pesar de que menos de la mitad de los empleados escucha música (45 %), se ha demostrado que escuchar algunos acordes es apto para reducir los niveles de ansiedad y estrés.
  3. Sáltate las distracciones nocturnas y duerme más. Estar bien descansado es una parte fundamental de la productividad. ¿Cuánto sueño es suficiente? La mayoría de los empleados necesita por lo menos 7 horas para sentirse productiva al día siguiente, pero según nuestra investigación anterior, más de la mitad de las personas duerme menos que eso.

Detecta las distracciones y luego reduce su impacto al mínimo

Otras son más generales. A continuación presentamos tres distracciones comunes que afectan a personas de todas las edades y algunas ideas para evitarlas:

  1. Compañeros de trabajo parlanchines que no te dejan trabajar. Aproximadamente el 45 % de los empleados dice distraerse a causa de sus compañeros de trabajo. Esto no es de extrañar, ya que el auge de los espacios amplios sin paredes (adoptados por un 70 % de las organizaciones de Estados Unidos) ha facilitado las interacciones entre compañeros de trabajo.

Si bien nadie quiere ser grosero ni parecer distante, es bueno poder seguir trabajando cuando es necesario. Estas son algunas ideas para superar el problema de los vecinos ruidosos:

  • Busca un espacio silencioso en tu oficina. Por eso más de la mitad de los empleados de alto rendimiento anhela un poco de paz: ayuda a concentrarse y a la larga hacer más cosas.
  • Usa auriculares. No solo bloquean el ruido exterior, sino que también son una amable señal para tus colegas que indica que estás ocupado.
  • Trata las conversaciones paralelas como un descanso mental. Tener pausas frecuentes mejora el nivel de concentración.

2. Reuniones que no satisfacen tus necesidades. Cerca de tres cuartos (71 %) de los gerentes superiores admiten que las reuniones suelen ser improductivas, mientras que el 65 % incluso afirma que las reuniones se interponen en la finalización de las tareas laborales.

Si bien las reuniones son una parte inevitable y a menudo esencial del flujo de trabajo de los empleados, hay maneras de limitar su duración y eliminar aquellas que son menos que necesarias:

  • Pídele al organizador que incluya el orden del día de la reunión con anticipación. Esto ayudará a tu equipo a mantenerse concentrado durante el tiempo asignado. Un orden del día claro también puede ayudar a los compañeros de trabajo a saber si pueden  elegir saltarse la reunión.
  • Asigna una persona para que se encargue de cronometrar cada reunión. Esta persona es responsable de garantizar que la reunión comience y termine a tiempo.
  • Usa una encuesta sencilla para la reunión. Envíala después de reuniones largas y/o reuniones que se repiten. Los comentarios pueden ayudar al organizador a encontrar la manera de acortar la reunión para la próxima vez.

3. Expectativas laborales poco claras. Solamente alrededor de la mitad de los empleados saben lo que se espera de ellos en el trabajo.

Si bien tu gerente es mayormente responsable de este problema, tú también puedes tomar medidas para despejar las incertidumbres:

  • Durante las reuniones individuales con tu gerente, haz preguntas como “¿Cómo cumple mi trabajo las metas de la empresa?” y “¿Cómo puedo mejorar la relación de cooperación con mi equipo?” Estas preguntas te ayudan a priorizar las tareas y mejorar tu colaboración.
  • Propón un enfoque para una tarea específica, y luego pregunta a tu gerente qué piensa sobre la forma en que realizas la tarea. Deberías poder obtener orientación más específica.
  • Si el contacto directo con tu gerente es incómodo, puedes ofrecer la opción de hacer comentarios sinceros y anónimos en una encuesta para empleados. Habla con el departamento de Recursos Humanos sobre la posibilidad de usar encuestas para mejorar las expectativas y el desempeño de los empleados.

Con tantos estímulos diferentes, es una época difícil para ser productivo. La buena noticia es que tienes el control sobre estas distracciones. Es solo una cuestión de ser consciente de ellas y tomar las medidas adecuadas para limitar su impacto.

Ahora que tienes más herramientas para concentrarte, ¡a trabajar!