Cómo usar la investigación cuantitativa de forma eficaz

Cómo identificar los métodos cuantitativos y cómo recopilar datos

La investigación cuantitativa te permite generalizar los resultados de un grupo de muestra para aplicarlo a un grupo entero de personas.

Al ser estructurada y estadística, la investigación cuantitativa te ofrece la capacidad de sacar conclusiones y tomar decisiones basadas en la información.

La mayoría de las investigaciones cuantitativas se usan para probar o refutar una hipótesis predeterminada que pudo surgir tras realizar una investigación cualitativa.

Las preguntas cuantitativas ocupan la mayor parte en la mayoría de las encuestas, pero con frecuencia se usan de forma ineficiente. Al crear una pregunta cuantitativa, asegúrate de que te permita lograr una de estas tres metas:

1. Definir una característica de tus encuestados: Todas las preguntas de respuesta cerrada intentan definir mejor una característica de los encuestados. Esto puede abarcar la obtención de información sobre:

  • Un rasgo: Identificar la edad, el sexo, la raza, sus ingresos, etc.
  • Un comportamiento: Identificar los hábitos de los encuestados, como la cantidad de horas que pasan en Internet cada semana, los hábitos de transporte diario, sus rutinas de ejercicio, etc.
  • Una opinión o actitud: Identificar los pensamientos del encuestado, como qué tan satisfecha está una persona con un producto o si les gusta el político electo.

Conocer estas características te ayudará a comprender quiénes son tus encuestados, cómo actúan y qué cosas les gustan o esperan.

2. Medir las tendencias de tus datos: Al hacer la misma encuesta en diferentes momentos, puedes comenzar a reconocer las tendencias en tus datos. Las opiniones pueden cambiar lentamente hacia una dirección particular o quizás reconozcas patrones de temporada. En definitiva, analizar las tendencias con el paso del tiempo aporta un contexto a los resultados de tu encuesta.

Por ejemplo, digamos que le pides a tus clientes que califiquen su satisfacción con respecto al servicio al cliente usando una escala que varíe desde "muy satisfecho" hasta "muy insatisfecho", y que el 20 % indica que está "muy satisfecho". Aunque es bueno saber dónde estás parado en este momento, también puedes usar esta cifra como un criterio para medir el progreso en el futuro.

Digamos que después de la encuesta original haces algunos cambios para satisfacer las necesidades de tus clientes de una mejor manera. Ahora puedes volver a realizar la misma encuesta y ver si el porcentaje de clientes que están "muy satisfechos" ha aumentado o disminuido. Esto te permitirá medir de forma efectiva el progreso que estás haciendo en cuanto a la satisfacción del cliente a lo largo del tiempo, así como medir directamente los efectos de las nuevas iniciativas y los procesos que has implementado entre una encuesta y otra.

3. Comparar grupos: Las preguntas de encuestas también se pueden usar para comparar grupos de encuestados.

Regresemos al ejemplo anterior... Al agregar preguntas demográficas acerca de la edad, el sexo y los ingresos de tus encuestados, podrás comparar preguntas como: ¿Están más satisfechos con tu servicio los hombres jóvenes que las mujeres mayores?

Al comparar diferentes grupos, podrás saber a quiénes dirigirte, cómo enviarles mensajes y cuándo necesita cambiar tu producto para adaptarse a un mercado particular. También puedes comparar el porcentaje de clientes que están satisfechos con respecto a un punto de referencia a fin de conocer cuál es tu posición con respecto a la competencia.

Usos alternativos de la investigación cuantitativa

Además del ámbito de las encuestas, también puedes usar la investigación cuantitativa de diversas formas. Aquí hay un par de ejemplos sobre su uso:

1. Observación de datos reales: Lo más probable es que recopiles datos todos los días que puedan ayudarte a tomar decisiones basadas en datos cuantitativos. Podría tratarse de desde cuántos clientes visitan tu sitio web hasta en qué temporada tienes picos de ventas. Esta información real, que últimamente se denomina como "Grandes datos", puede ser útil para tomar decisiones a medida que realizas tu propia investigación.

Los "grandes datos" pueden decirte mucho acerca de lo que hace la gente, pero recuerda que rara vez te dicen por qué actúan de cierta manera. Para ello necesitas realizar una investigación cuantitativa y cualitativa más directa.

2. Experimentación causal: Para tratar de comprender ese "porqué" un poco mejor, la experimentación causal busca determinar una relación causa-efecto al ver qué sucede cuando se agrega algo nuevo a un entorno. Este nuevo elemento podría ser cualquier cosa, desde medir el efecto de un comercial en las ventas hasta el rol de las fiestas de la oficina en el compromiso de los empleados.

Digamos que planeas cambiar el envase de alguno de los productos que vendes y que quieres comprender su impacto potencial en las ventas. Podrías introducir un nuevo envase en solo algunas tiendas y comparar su venta con la del envase anterior. La experimentación causal es el concepto detrás de las pruebas A/B.

Ahora que tienes las herramientas necesarias para empezar con el pie derecho, no olvides incorporar una investigación cualitativa antes de hacerlo. Para obtener más información sobre cómo usar ambas en tu diseño de investigación, echa un vistazo a esta página.

Este artículo es parte del proyecto Aspectos básicos de las encuestas de SurveyMonkey. Esperamos poder ayudar a más personas a crear encuestas inteligentes. Obtén más información acerca del proyecto y el rol que cumplimos en la comunidad de investigación.

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