Cuáles son los 4 tipos principales de sesgo en las investigaciones y cómo evitar que estos impacten en tu encuesta

El sesgo es el peor enemigo de todas las encuestas y, como creador de encuestas, es importante que te protejas de él para asegurarte de obtener resultados confiables. Año tras año hemos ofrecido prácticas recomendadas para diseñar encuestas que aborden distintos tipos de sesgos en la investigación, como la redacción, la estructura y el estilo imparcial. Pero si no tienes cuidado, hay algunas maneras en que puedes introducir sesgos aun sin saberlo.

De todos los tipos de sesgo que se encuentran en las investigaciones, muchos provienen directamente de quien escribe la encuesta. El sesgo es sigiloso. Lo generan los creadores de encuestas que, sin saberlo, influyen en los resultados para obtener el resultado que ellos desean. Pero, al hacerlo, influyen en la credibilidad y el valor de los resultados.

¿Puedes evitar este tipo de sesgo?

Sí. Estos son los 4 tipos principales de sesgo en las investigaciones y los consejos de diseño de encuestas para evitarlos:

1. Hacer preguntas incorrectas

Es imposible obtener las respuestas correctas si haces las preguntas incorrectas. Lamentablemente, los resultados de las encuestas se ven afectados con facilidad por preguntas que no llegan a capturar el alcance completo del problema de una encuesta. Digamos, por ejemplo, que creaste una encuesta para comprender el tipo de pizza favorito de tus empleados. Preguntas: "¿Te gusta más la pizza de pepperoni, la de carne o la vegetariana?". Aunque hay muchos otros tipos de pizza, no se te ocurrieron y quedaron excluidos de la pregunta. Ahora, en vez de medir cuál es la pizza más popular, el estudio mide la preferencia entre estos tres tipos.

Consejo: La investigación exploratoria es la mejor manera de asegurarte de que tus preguntas son exhaustivas y van al punto. Si primero encuestas a un grupo pequeño con preguntas abiertas sobre tu tema, obtendrás una mejor perspectiva del alcance del tema de la encuesta y será menos probable que olvides opciones que puedan importar a los encuestados. Quizás también quieras revisar encuestas similares para saber qué categorías y temas fueron populares entre los encuestados en el pasado.

2. Encuestar a las personas incorrectas

Elegir el grupo de encuestados puede parecer muy fácil pero, a menudo, conduce a algo que se llama sesgo de selección. Cuando llevas a cabo una encuesta, es fundamental que te enfoques en una población que se ajuste a los objetivos de tu encuesta. Si excluyes o incluyes participantes incorrectamente, es posible que obtengas datos distorsionados.

Generalmente este sesgo se produce cuando no se definió claramente la población de enfoque. Por ejemplo, digamos que quieres limitar tu encuesta a personas con bajos recursos económicos. Esta población podría definirse de diferentes maneras: personas con bajos recursos, personas a las que no le sobran ingresos o personas que tienen un ingreso neto bajo teniendo en cuenta su propiedad, sus ingresos y sus deudas. Cada una de estas tres descripciones puede usarse exitosamente para abordar a la gran población que intentas alcanzar. Pero cada definición puede proporcionar resultados diferentes para tu estudio.

Consejo: Para evitar encuestar a las personas incorrectas, asegúrate de definir claramente los requisitos de los encuestados que necesitas para cumplir con los objetivos de la encuesta antes de comenzar tu proyecto. Este paso les dará un alcance adecuado a los resultados de tu encuesta. También recuerda ser preciso en tus informes y hallazgos cuando te refieras a tu población. Usar términos generales, como pobre, rico, grande o pequeño, puede llevar a malas interpretaciones.

3. Usar un método exclusivo de recopilación

Algunos métodos de encuesta pueden dificultar, o incluso hacer imposible, la participación de ciertas personas en tu estudio. Por ejemplo, si encuestas a las personas que se viajan para llegar a sus trabajos mientras caminas por la calle, quizás no obtengas una muestra representativa de las personas que conducen un vehículo o andan en bicicleta. Al excluir encuestados potenciales de una manera no aleatoria, puedes infundir un sesgo en tu encuesta si las personas que no son parte del panel tienen puntos de vista distintos de los de las personas que sí lo son.

Consejo: La mejor manera de limitar este tipo de sesgo del investigador es dar a todos los encuestados potenciales la oportunidad de participar en tu encuesta. En el ejemplo de las personas que viajan para llegar al trabajo, quizás sea mejor enviar una encuesta en línea a todos los que viven en tu ciudad o pedir a algunos negocios locales que envíen tu encuesta a todos sus empleados.

4. Malinterpretar los resultados de los datos

Este tipo de sesgo se presenta cuando los datos sin procesar se transforman en hallazgos malinterpretados. Normalmente, es el caso de técnicas estadísticas inadecuadas o inapropiadas, que llevan a la interpretación incorrecta de los resultados de la encuesta. Por ejemplo, el sesgo puede entrar en juego cuando el creador de una encuesta se entusiasma con un hallazgo que coincide con su hipótesis, pero ignora el hecho de que el resultado de la encuesta solo se basa en un puñado de encuestados.

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Consejo: En general, este tipo de sesgo surge al recopilar información y después desarrollar la estrategia de análisis de datos. Para evitar este tipo de sesgo, crea un plan de análisis de datos antes de escribir tu encuesta. Luego, redacta las preguntas que sabes que funcionarán bien con el análisis que tienes en mente. Por ejemplo, usa una pregunta de opción múltiple si quieres cuantificar los resultados. Por último, toma nota con anticipación de las diferentes herramientas analíticas que ofrece tu software para encuestas. De esta manera, sabrás cuáles son los tipos de análisis posibles, y cuáles no, antes de crear tu encuesta.

Evitar estos cuatro tipos de sesgo en las investigaciones puede parecer difícil al principio. Pero si puedes mantenerte fiel al propósito de tu encuesta y desarrollar un entendimiento claro de los temas cubiertos en ella, estarás bien encaminado para eliminar cada uno de estos sesgos en la investigación.

En resumen, necesitas planificar antes de comenzar con la encuesta. Tómate unos segundos para pensar acerca de cada uno de los cuatro puntos de arriba y si tu plan de encuesta los aborda. Una vez que estés seguro de que tu metodología de investigación es adecuada, puedes tener la seguridad de que los resultados finales no te llevarán en la dirección equivocada.

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